Este Blog se ve completo en Opera, Chrome, Safari y FireFox.

jueves, 14 de agosto de 2008

Esperando con ansia el domingo

Ay Dios...

¡Qué manera de escribir!

¿Cómo se escribe claramente un grito? ¿Cómo te digo que lloré en vez de aplaudir? ¿Qué sufrí en vez de gemir (como cuando estas aquí)?

Maldita sea... qué poca madre que no seas mío, neta.

Pero, ¿Qué chingados hago? ¿Cómo te regreso algo? ¿Poquito, aunque sea?

Niño... bien me lo decía mi padre: M'ija, nomás no se vaya a fijar nunca en un escritor, menos si es poeta, esos están cabrones.

¿Cómo puedes amar asi? ¡¿Cómo?!

Carajo, que lo que quería decirte (este día y justo a esta misma hora) era: qué bien escribes.

Y nada... nada más eso y que ya es tarde... y que estas con otra.


Luna Altisonante

3 comentarios:

marC dijo...

sucede.

reitero que me gusta aquí

El Blog de Joshua dijo...

Orale si está bien intenso eso he! no me imagino... más bien si! en fin además de elogiar tu muy chingona forma de escribir, (muy espontanea digamos) enviate un saludo! "ya soy tu fans"

Dosis Mínimas: Minificción dijo...

Sí, ¿eh?, intenso y como que muy neto, pero bueno, hay muvhas cosas intensas que no son literatura (¿cómo no?), pero esto, esto además es literatura: rasgada y dolida, pero qué no esa era la idea?
Tan poeta tú como el otro, ¿eh?

La ventaja que tú tienes sobre otros dolidos (y conste que no sé si de veras sea así como la gran chingona ventaja), es que tú, además, lo escribes, y a como yo sé, eso, aunque igual duele, alivia. Es una forma de irse queriendo uno mismo cuando otros no. Yo digo...