Este Blog se ve completo en Opera, Chrome, Safari y FireFox.

martes, 30 de septiembre de 2008

Auto de formal prisión

O como lo conocemos ahora, gracias al flamante sistema de justicia penal: viculación a proceso (que mamada).

La cosa es que existen elementos suficientes para considerarme presunta responsable de daños y lesiones a la integridad de ciertas personas, según se me acusa.

A veces las cosas que uno escribe dañan a otros. Aunque sean verdad. Ni modo. Si regresara el tiempo, volería a escribir lo mismo (como en este blog, donde todo lo que te ha hecho tanto daño, es consecuencia de lo que soy -sobre todo, de la que soy sin ti-).

Era un caso dificil, lo sabía, pero eche mano de todo lo que tengo, incluídos, por supuesto, mis amigos.

Yo les hablé a tres.

Fue asombroso cuando en la audiencia, aunque dos me habian dicho que no podrían, salvo mi examigo, a la hora de la hora, fueron ellos y más de los que yo hubiera pensado. Como dijeron los presentes: Estuvo la plana mayor de los medios de Egolandia.

Pero la estrella, sin duda, el amigo mío (el que tuvo que cancelar crónicas y coberturas especiales del informe del Góber de Egolandia para quedarse conmigo todo el día y ambos -él y yo- coordinar casi desde la cárcel, las coberturas en nuestros respectivos medios. Pero ni por la relevancia del día -informativamente hablando-, él se fue o me dejó sola).

Verlo entrar por la puerta de testigos (¡Qué atractivo es y qué poco lo noto! debo confesar que mi abogada, quien me preguntó todo de él -como lo hacen tantas-, fue la que me hizo notarlo)... su llegada me hizo contener la respiración y ahogar un grito.

Lo que no pude de plano, fue contener la risa cuando le preguntaban cosas: ¿Cómo considera que es su desempeño en el trabajo? No podía resistir imaginándolo respondiendo lo que realmente piensa: "Insuperable, como los hechos lo demuestran a nivel estatal, y de acuerdo a los indicadores del resto de la cadena en America Latina, nuestra misión informativa y sus objetivos han sido ampliamente superados, desde que me encuentro en mi actual cargo. Sin duda puedo afirmar que soy lo mejor que le pude pasar al medio en el que actualmente laboro, y del cual, por supuesto, Luna tiene la dicha de ser parte."

Obvio era que el juez me pidiera compostura en la sala, y yo tuviera que hacer gala de autocontrol para no estallar en risa, conociendo las verdaderas respuestas que le nacian dar. Claro que en vez de eso, fue, como siempre, mi héroe a la medida. Cada respuesta suya, confirmaba mi declaración. Si le pongo de acuerdo conmigo, la verdad no brillaría como brilla cuando él la explica: "Recuerdo perfectamente ese día, porque fue importante, incluso fue el nombramiento en mi puesto actual. Cosa que en gran medida se debe al equipo de trabajo que hacemos Luna y un servidor. Por ello es imposible que se encontrara físicamente en el lugar que me pregunta, puesto que estaba a mi lado. Compartiendo escritorio, incluso."

El día del juicio, todos los que me significan algo se hicieron presentes. T-O-D-O-S. Lo cual fue excesivo si consideramos que en mi cumpleaños, fueron tantas las personas que se acordaron de mi, que creo que por eso pensé que moriría el 29.

Así las cosas, agotaremos los recursos, entiendase apelación, si de plano pierdo de nuevo habrá que pactar pero el bote no piso (por aquello de que pudiera preocuparte en algún momento de la vida -de la tuya, la mía queda claro que no te interesa lo suficiente-).

Bendita, bendita sea la justicia en Egolandia.


Luna tras las rejas -mentales- que aún anda suelta, aunque usted, no lo crea.

PD. Bueno, todos menos tú, que, ya ves, eres mi víctima favorita (llamame loca, pero el otro día pensaba si mis aventuras en letras no serían la causa principal de tu desprecio por mí... ya ves, a veces a la gente se le olvida que te conoce y empieza a creerse todo lo que uno vomita cualquier día por ahí de las 3 de la mañana).

No hay comentarios.: