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domingo, 19 de octubre de 2008

En el mejor de los casos, soy tan poco

Es obsesiva la perfecta simetría de cada uno de mis pensamientos que se estacionan en ti. Bueno, pero ¿qué tu no me piensas?

Yo de pronto fantaseo intensamente en que te pasa lo que a mí, que me buscas en la soledad de cada cosa que haces. Alucino que en el auto, cuando vas a alguna parte, me platicas lo que realmente te va importando... o no.

Imagino que soy tu referencia obligada en cada cosa que te gusta o te duele. Que yo y sólo yo soy la que te mueve para ligar el verbo amar con alguien, con algo. Que soy tu mejor historia y que aún, cuando despiertas, hay algo tuyo que se queda en los sueños conmigo.

A veces ruego porque uno de estos días no resistas más y tomes un vuelo para llegar a mi puerta.

Luego caigo en la realidad, en esa terrible que me dicta, a fuerza del estruendoso silencio en que me tienes, que no, ya no soy nada para ti.

Luna Insuficiente.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Revivía, hace rato, en una de tantas ensoñaciones diurnas, una de esas tardes de imaginar tu voz al otro lado del teléfono, del cable, del mensajero, y una ventana por la que un perro histérico te arrancaba una carcajada era la perfecta sinfonía para quedarme en silencio contemplando tu voz, tu risa, tus suspiros y de paso imaginarme un gemido de luna, acariciándome el oído, el pecho, las ganas y las piernas desnudas en alguna foto perdida en el internet. Quise, ya sabes, gritar tan fuerte que me escucharas hasta tu ciudad pero la rutina fue más fuerte, y heme aquí, amordazado, secuestrado por un destino sin tus manos, sin tus pies, sin tus ojos y sin esa pequeña mueva triste que te forma la boca perfecta tan roja, tan sensual, y nada más quise, ya sabes, asomarme para decirte que te pienso, si, aunque seas tú la que lo dude, sin saber que al otro lado de nuestro mundito, te sueño en días y noches, en letras y canciones, y quiensabe, será tu amor, o el mío, o el nuestro, lo que desquicia las entrañas del diablo, que no entiende lo que se le salió del plan, con la luna, enamorada, y el toro, enamorado de su luz.

c.s.l.