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lunes, 28 de abril de 2008

Como hoy...



A veces,
ya no eres lo primero en lo que pienso al abrir los ojos.

Y duele...


Luna que te extraña

domingo, 27 de abril de 2008

¿Por eso tanto drama?



- Al final de eso se trataba todo, de acostarse con alguien.
- No, se trataba de acostarnos juntos... de acostarme contigo.
- No.
- Si.

Luna de Plata y Onix

viernes, 25 de abril de 2008

Amor unilateral.



Bueno, era justo hablarlo. Yo me hacía tonta hasta que él tomó la iniciativa; fui de visita y aprovechó para llamarme a su oficina.

Estábamos ahí, los tres, teniendo esa plática que desde niña supe que me revolvería el estómago.

Cómo siempre, yo fui y confié en mi mamá, quien me aseguró no decirle nada de eso a mi papá, pero ante la importancia de la noticia, no sólo le contó algo, sino que se lo contó todo.

Así las cosas, conociendo mi hiperactividad y que no puedo detener mi atención más de 10 minutos en una sola cosa, mi papá me dio un resumen de cuatro razones por las que no debía quedarme contigo. No así, al menos, como lo tenemos planeado.

Las escuché todas, cada una. Él está seguro de lo que me dice, yo estoy segura de que lo que dice es cierto.

Me dijo lo mismo que me dijera mi mamá una hora antes de entrar al quirófano en su última operación: sin amor, no vale la pena estar vivo.

No, no debe valer la pena. Pero la cuestión es que yo eso lo sé hasta ahora, así les respondí.

Mis papás sentados, agarrados de la mano, fumando, viéndome completamente extrañados de mis decisiones estúpidas me decían lo mismo que yo he sabido y a lo que tanto pánico le he tenido: necesito despejar todas mis dudas antes de quedarme contigo... o con él.

Entonces, ahí frente a mis papás, les expliqué todo. Acabé como siempre que hablo de ti: llorando. Cuando terminé, ambos estaban llorando junto conmigo. Yo no sé si revivieron amores perdidos, dudas o qué les hice, pero lloraron conmigo.

Los vi llorar y recordé la forma tan animal, pasional y cerebral de amarse. Lo que más me ha impresionado, la forma de perdonar y aceptarse que han tenido, de la cual han hecho una escuela a la que siempre falté. Ha sido el curso que reprobé por default.

La única forma que conozco de amor me la enseñaron ellos: total. Entregado, comprometido, abusivo, posesivo, libre, armónico, vulnerable, invencible... Esa clase de amor que no he vuelto a ver jamás en nadie. Aunque he leído de él y muchas veces creo que se basaron en ellos, en mis papás.

Lloraban por mí (por sus propios amores chiquitos, los que no alcanzaron la grandeza de éste que me dio vida). Por sus errores, por su egoísmo, por su entrega incondicional y por esa forma de amarse que ha dejado huella en todo el país, en todos los que los han conocido. Hay personas que han copiando ese esquema de pareja, han buscado personas similares. Incluso me lo han confesado. Pero de eso hablaré en otro momento.

Viéndolos llorar porque su hija esta enamorada pero es incapaz de hacer algo con ese amor unilateral, recordé el significado de mi nombre, recordé cómo es posible que tanto amor se vierta todos los días frente a mi mientras me construyo muletas para no vivirlo.

Justo antes de esa conversación, un par de días antes, estuve leyendo mi horóscopo chino y casi vomito de lo certeras que son algunas descripciones -en las que no creo, pero en fin-. Principalmente aquella que dice: "Sólo a un cadáver, la Luna Líquida podría demostrarle su amor sin miedo. Su orgullo y su miedo al rechazo pueden convertirla en un ser frío y capaz de ocultar sus sentimientos hasta la muerte propia". Creo que es verdad.

He sido tan amada y lo he comprendido tan poco.

Me ha amado gente tan valiosa, tan increíblemente valiente, tan capaz de decirlo, de demostrarlo, de gritármelo. De patalear y llorar por mí. Me sorprende mi incapacidad para deshacerme, para decírtelo. Para correr a donde estas y exprimirme, como lo hago en la soledad de mi cuarto.

Repaso como me reclaman, como me reclamaste mi falta de amor, de atención, de demostraciones, de llamadas. Como me reclamaron otros, como me reclaman aún. Como me han reclamado tantas veces por el amor que me profesan, que yo asumo como una obviedad, como un hecho irreductible e inevitable y que no me doy cuenta del milagro que ha sido y de lo afortunada que soy.

Pero no sé si tu seas el que por fin hará que rompa mi incapacidad. No se si seas tu el que por fin, por mí, me haga levantarme de esta silla para llegar a tu puerta para decirte sólo: Hola.

Aún no puedo determinarme a hacerlo.

Porque, por fin, me topé con alguien más lisiado en eso que yo..: tu.

En fin... era justo hablarlo... algún día.


Luna en silla de ruedas

PD. Descarga el mp3 "Para que me amaras" de Cafeína en Box (barrita lateral).

miércoles, 16 de abril de 2008

Moretones.

- ¡Lunita! ¿Por qué estas llena de moretones? ¿Qué te pasó?
- Shhh, no te asustes. Sí, tengo moretones en todo el cuerpo. No sé la causa, por eso tengo cita al rato con el doc.
- No, no, ¡vamos ya!
- Calmado, al rato voy, ya lo había notado desde hace días.
- Ahh, por eso cuando te abrazaba te dolía.
- Mmm... si, justo empezaban estas cosas.
- Dicen que a veces pasa que se rompen vasitos. Quizá por las giras, eso de andar de hotel en hotel con las maletas, la compu... o las vitaminas, quizá necesitas de otras... o las clases de salsa y las caídas... o...
- No supongas "Doc". Además, ¡es salsa, no quebradita! Mira, al rato voy con el doc-doc, y vemos qué dice.
- Va.

Cuando te fuiste y volteabas para mandarme besos, pensaba lo conveniente de los cuellos de tortuga -incluso en el calor- y de que no descubrieras las mordidas... ni mi dificultad para caminar.

Pensé también la conveniencia de enfermedades instantáneas... y que tarde o temprano, tendré que hablar contigo de tu mejor amigo.


Luna Diagnósticada

lunes, 14 de abril de 2008

Cuatro horas antes.


A: ¿Qué no me tienes en tus números gratuitos?
L: Ajá.
A: Y, ¿por qué no me hablas?
L: Te llamo 20 veces al día, hoy fueron más.
A: No son suficientes.
L: Odio cortar a los 5 minutos, nunca me fijo.
A: Lo sé, por eso programé mi teléfono para avisarte.
L: Ship.
...
A: No quiero que vuelva a pasarnos lo de hoy. Entiende, no debes separarte de mí. Es que juntos somos demasiados buenos. Hoy un medio digital sentó un precedente histórico. ¿Lo sabías?
L: Sí.
A: Hoy, sin mí, hiciste tanto, y yo me quedé ardiendo de coraje porque contaba contigo y tu, siendo dolorosamente honestos, no me dijiste qué traías. Te lanzaste con una noticia tremenda.
L: Jugué una partida de ajedrez... y gané. Lo hice sin ti, sin ninguno de los que creen en mí. Juegue sola, el único que me apoyó fue mi hermanito. Es que mantenemos un nivel de remo que no mantengo con nadie más.
A: No me hables de él. Y tu y yo hemos remado mucho más lejos, a mejor ritmo. No se te olvide. Mira, hagamos algo, siempre dime la verdad; voy a respetar lo que tengas o necesites. Lo que no soporto y voy a ser franco, es que no confíes en mí y sí confies en tu hermanito, o en mi rival natural o en el Divo o en Juan de la chingada. Yo soy real, yo soy el que está aquí, ¡tócame!.... Bueno, estamos por teléfono, pero sabes de lo que hablo.
L: Lo sé.
A: Yo te quiero, entiende que jamás operaré en tu contra. Tu no actúes ocultándome nada. Necesito saber todo de ti, siempre. Me haces daño cuando tienes algo que no conozco. No me preguntes la razón. Sencillamente no puedo soportarlo.
L: Comprendo. Será la última vez.
A: Te adoro.
L: Ídem.


Luna en un día difícil

sábado, 12 de abril de 2008

Me urge dejar de soñar contigo.



Hoy desperté sonriendo, otra vez me hablaste, me querías en tu vida. Me habías perdonado.

Aunque supongo que rechazos como el que te hice jamás se perdonan... a mi me urge saber de ti.

No me preguntes, supongo que la culpa, esa cicatriz de la razón o tu voz...

La bruja dice que me estas hechizando. ¿Será?

Sólo te pido, si desde dónde estas pudieras/quisieras (quiere) hacer algo por esta pobre Lunita: ayúdame a dejar de recordarte, de inventarte... de quedarme inerte, viéndote, mientras inundas mi mente cuando aparentemente ya me olvidaste.

Claro, la gente como yo se olvida fácilmente, pero creí que la gente como tu, también. Me equivoqué otra vez.

Y aunque cruzamos miradas largas... absurdas, choco con un muro de hielo cuando me topo contigo; y yo busco mil excusas para estar cerca para poder sonreír con tus miles de opiniones siempre desfasadas de la realidad común.

Intento forzarme a fingir -tu mejor que nadie sabes que eres y soy, somos, expertos fingiendo-, pero me esta costando tanto trabajo que no notes que me urge dejar de soñar contigo.

Ni modo, todo en esta vida se paga...


Luna Urgente

miércoles, 9 de abril de 2008

Márcame.


Puede que sea tarde para corregir todo lo que arde muy dentro de mi:
mis malos recuerdos y mi inseguridad; mi nivel de autismo y que no paro de hablar (...)
Puede que te espantes y no quieras venir y que yo no aguante y no te deje ir.
No se usar tacones y me sale mentir; busco mil razones para hacerme sufrir.
Me pongo celosa (...) Y es que es tan difícil aceptar lo que soy;
no se ni por donde de lo mal que estoy(...)
Quiero arreglarme junto a ti.

Como lo haces con tu lengua sobre la arena de mi espalda.
No sé...
cualquiera de estas vidas tuyas
cualquiera de estos miedos míos.®


Luna Reformada

Descarga el mp3 Reforma de Ximena Sariñana en Box -barrita lateral-.

lunes, 7 de abril de 2008

¿Qué pero me pones?


Afuera de la guarida Lunar | 9 de la noche
Día cualquiera
entresemana | Vehículo negro

ME - Yo no te pongo ningún pero. Antes tampoco, ahora menos. De hecho a mi me gustaría que fuéramos pareja, aunque pensándolo bien, sólo te pongo uno.
LL - ¿Cuál?
ME - Que estés tan enamorada... de tu trabajo.
LL - Mmmm.
ME - Debes saber que los hombres somos egoístas; queremos una mujer para nosotros solamente. Aunque presentas un contraste, un matiz muy atractivo.
LL - ¿Si?
ME - Tenerte de pareja implica de pronto decirle al mundo: ¿ves esa mujer tan brillante, tan chingona? Duerme conmigo.
LL - ...



Luna profundamente enamorada


PD. Supongo que esto fulmina las dudas respecto a mi alterego y yo. ¿Right?

jueves, 3 de abril de 2008

No voy a superarlo.

Ya lo sé, ya lo sé, no lo digas, sólo a ti me faltaba perderte,
cerrar el ciclo de mis despedidas.
No sé como lo dudé,
como esperé que te me quedarás en la piel.

Ahora sí me quedé sin nada.



Desde hace seis años eres lo único que he querido. Bueno, desde antes, porque en la escuela eras lo que todos querían. Tu eras el objetivo.

La última vez que hablé de dejarte, expliqué que eras una maldita droga que invadía mi sistema y por la que había generado una dependencia emocional, física, psicológica y en general absurdamente fuerte.

Hace minutos, que supe que era irremediable, que tenía que irme de tu lado, me dieron ganas de gritarte todo lo que no he podido decirte... por amor.

¿Supiste alguna vez que te amo?

Te amo, te amo, te amo como no se si volveré a amar... te amo tantísimo.

Te amé más que a muchos, te amé lo que a muchos no pude, te di lo que a otros no supe.

Mi tiempo entero, mi limitada capacidad de creación... por ti dejé de lado mi vida que se entretuvo en muchas ramitas y bosques de tu inmensidad.

Muchos te han dejado y han sido felices... yo no sé cómo, no imagino la vida lejos de ti, de tus manos monstruosas, trituradoras de vida.

Eres... ja, fuiste mi verdugo favorito... mi papá sano, mi motivo de largas cartas cada cumpleaños... fuiste mi amor platónico, mi maestro, mi carrusel de feria, el niño que había que cuidar, mi mas reciente motivo de gastritis y de estrés incontrolable. Fuiste mi forma de hacer justicia, mi manera de gritar las verdades... la mordaza que me inundó de impotencia los sueños.

Fuiste mis zapatitos de tacón cada mañana, lo que hacía mientras tenía tiempo de tener una vida.

Supongo que disfrutaste de tu última tortura, que debo reconocer fue magnánima, desgraciado.

La forma en que él, despacito, suavecito me decía: esto te va a doler mucho, chiquita... te va a partir el alma... fue lo que me congeló la sangre... cuando terminó, cuando pasó todo, cuando ya no había más fuerza en mí... él también se quebró.

Pero se llegó el día, hay un precio que pagar, estaba advertida, una vez me lo dijiste:
- Esas dependencias patológicas que fomenta en la gente la van a meter en líos, ¿qué va a hacer el día que sepa que yo la quiero sólo para mí y usted quiera estar con otros?
- Eso nunca va a pasar, siempre le va a ganar usted a todos.
- Eso quisiera, pero me pone muy triste saber que no será así.

Y mira... al final acertaste y perdiste... me... perdiste.

La única forma de poder vivir sin ti será mudarme a otro planeta.


Luna absolutamente perdida