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jueves, 23 de octubre de 2008

¿Quién es Luna Líquida?

Hoy cumple dos años este bonito blog... y hoy atropellé a alguien.

Luego del susto, lo llevé a la escuela (al tipo que atropellé, no al blog) donde está cursando una maestría (la segunda, dijo), pidió mi teléfono, supongo que para saber a quién demandar cuando todo le duela. A las horas, luego de enterarse, mi héroe particular halló al sujeto, le dio dinero... y le hizo firmar algo donde dice que no me demandará jamás. Sin embargo, el tipo -quien ya tiene nombre y apellido- no ha dejado de mensajearme todo el día y yo le respondo más por culpa que por ganas.

Aunque fuera su responsabilidad -como de todos- aprender a cruzar una calle, algo extraño se rompió dentro de mí desde el golpe seco de su cuerpo estrellándose contra mi parabrisas.

No se si sirva de algo pero sí me quedaron claras tres cosas:

1. Necesito dejar de escribir en el celular mientras manejo –con caracter de urgente-;
2. Debo cerrar este blog y empezar a escribir sin pseudónimo... en un blog, quiero decir; y,
3. ¿Qué dirías si estropeo tu vida (y la de la persona "a quien querer" con quien estas), y de pronto, ante la serie de acontecimientos que amenazan con acabar con mi libertad, te veo un rato, platicamos (en el mejor de los casos te das cuenta de que es una estupidez que no seas mío, quiero decir, te dejo seguir con tu vida, allá en tu sur, pero luego de haber concluído esto) para cerrar éste infinito abierto que somos desde que quedamos en lo que fuera que hayamos quedado (que además fue lo único de lo que me acordé cuando pensé que había matado al hombre que no se movía de encima de mi auto y yo con una prisa del carajo)?

Por el bien de mi sanidad mental… espero tu respuesta.

¿Va?


Luna Asustada

miércoles, 22 de octubre de 2008

Doctora de Fuego

Me decías llorando que te mataba el dolor de imaginar que así sería tu vida, que te pasara lo que a Clara, la del Deseo de Delgadillo: Me da una tristeza inexplicable esa canción, una tristeza tan grande que no puedo controlarla.

A tus 18 no podíamos saber que la canción terminó contando mi historia, no la tuya como padecías suponiendo.

Ya no soy lo que fui cuando vivimos juntas. ¿Sabes? Lo peor que nos pudo pasar fue separarnos. En ese momento valimos madre. Ambas lo hemos dicho.

Y pues que por lo demás, feliz cumpleaños...

Oye hermanita, ¿crees que la gente (o yo) con base en tanto rechazo finalmente termine por entender cuando ya dejaron de quererle?

Entonces, mientras asimilo que también dejaste de quererme, de nuevo te deseo felicidades, mejor escritora del mundo.


A veces, aún amándote como a nadie sobre este planeta… Luna Clara.

PD. Y ya no llores, tu miedo más grande sólo me pasó a mí.

martes, 21 de octubre de 2008

Te me olvidé



...y conmigo se te olvidó todo lo que no puedo ser/hacer si no estás.
Memóriame... que sólo hay cachos de cielo en mi habitación sin ti.


Luna Abandonada
Descarga el mp3 "Se te olvidó" de Kalimba de Box (barrita lateral)

domingo, 19 de octubre de 2008

En el mejor de los casos, soy tan poco

Es obsesiva la perfecta simetría de cada uno de mis pensamientos que se estacionan en ti. Bueno, pero ¿qué tu no me piensas?

Yo de pronto fantaseo intensamente en que te pasa lo que a mí, que me buscas en la soledad de cada cosa que haces. Alucino que en el auto, cuando vas a alguna parte, me platicas lo que realmente te va importando... o no.

Imagino que soy tu referencia obligada en cada cosa que te gusta o te duele. Que yo y sólo yo soy la que te mueve para ligar el verbo amar con alguien, con algo. Que soy tu mejor historia y que aún, cuando despiertas, hay algo tuyo que se queda en los sueños conmigo.

A veces ruego porque uno de estos días no resistas más y tomes un vuelo para llegar a mi puerta.

Luego caigo en la realidad, en esa terrible que me dicta, a fuerza del estruendoso silencio en que me tienes, que no, ya no soy nada para ti.

Luna Insuficiente.

sábado, 18 de octubre de 2008

BlackBerry messenger

Te aferraste a llevarme a ese restaurante carísimo. Una vez ahí, hablando de la revelación que te soy -nunca me habías escuchado-, me dijiste: Eres maravillosa.

Hice una broma de esas que odias cuando con humor negro me humillo, además de decirte lo de siempre (-lo dices porque me quieres-) y me viste fijamente, tomaste mi mano y repetiste lentamente: Eres una maravilla.

A los minutos, un mensaje en el BlackBerry messenger: "Son novios, son novios".

No lo busqué entre los comensales, sabía exactamente quién nos había visto. Y sé perfectamente lo que se dirá de nosotros mañana.

Preguntaste pero yo sólo sonreí, al tiempo que leía en la blanquísima servilleta de tela que escribías infame y descaradamente -con tu pluma fuente impecable-: Te necesito, (eso sí lo digo) porque te quiero.

Lo demás fueron mimos y cuidados mutuos, ah sí... y apagar el celular.


Luna totalmente Palacio.

viernes, 17 de octubre de 2008

Bárbaras verdades

Cuando los días son como éste y salgo peleada con todos (¡con todos!), casi siempre te me apareces y haces que la histeria baje. Obvio, no hay que ser un genio para concluir que si te enojas con todo el planeta, la bronca eres tú. De todos modos nunca lo reconozco.

Regresando a ti, hoy fuiste brutal: Estoy afuera de tu trabajo, por eso te llamé (...) Ya no sé que inventarme para que estés cerca de mí. Ella lo sabe, no me pregunta si estoy enamorado de ti, pero sabe que algo pasa. De pronto, de la nada pregunta sin motivo: ¿has chateado con Luna? y sé que lo hace porque algo presiente.

Y ya. Colgamos, pero sin saberlo, todo el llanto se me esconde bajo las sonrisas discretas que me dibujas en las yemas de los días.

Entonces, vuelvo a ser un poco yo y un tanto menos animal.


Luna Bestia

Nube... quiero decir: LB

Desde hace una hora, es tu cumple.
Y estas asustado… por mi culpa.
Con ello te doy la bienvenida a mis delirios, mis soledades.
Con la desesperación del que ama y no comprende (¿quién puede (querer) comprenderme?).

Sé decirte cómo fue:

Te leía y pensaba: qué bonito escribe. En ese entonces me atreví a comentarlo: Si no fueras tú... sería alguien así.

Pero jamás ni en todas las más suaves y sutiles mezclas, o extremas y dañadas, pensé que podría ser.

Pero un día, no sé la razón, coincidimos... te vi -cómo no me han visto- pediste mi teléfono y abusando de ti, con ese sólo hecho, me marché.

Entonces pasó. Pese a todos los pronósticos, no mentiste.

Desde la primera vez que coincidimos, que nos sentamos a conocernos, me dijiste: a mi ni se te vaya a ocurrir pedirme cosas como no enamorarme, porque desde hace mucho que sé que eso me puede pasar y no quiero romper promesas, esa es una manera terrible de comenzar una relación.


Feliz cumpleaños. Feliz, feliz.


Luneta que te quiere (aunque pienses lo contrario).

jueves, 16 de octubre de 2008

Las noches del San Juan

-LunetaLíquida anda de vaga, pero le entregaremos sus mensajes en cuanto la señorita se digne revisar su messenger alguno de estos días-

Cuervo&Roll: Alo?
Cuervo&Roll: Vamos a ir al San Juan en la noche
Cuervo&Roll: Me voy mañana
Cuervo&Roll: No va nadie de los que dicen platicar contigo por AQUI
Cuervo&Roll: Para que vayas tranquila
Cuervo&Roll: Espero puedas ir

Entonces, Luneta, no pudo evitarlo. Oírlo es imperativo. Hace mucho que no lo hace. Y está a 'nada' de hacerse famoso y luego extrañará cuando tocaba en acústico.

Se amarró el cabello, se puso tacones y se largó al San Juan...

¿Y a quién creen que se encontró allí?


Luna en Huída.

PD. En serio quería verte.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Miénteme, dime que sí

Me muero, queriéndote... así nomás.
¿Habrá alguna parte del mundo en la que pueda suplicar por tu amor y obtenerlo?


Luna Intoxicada de Ti

PD. Me la paso suponiendo (llorando), deseando: por favor, que sea yo. Qué hable de mí. Qué seamos esa historia. Por favor, que la seamos.
Me pierdo. Te hallo. Según yo, en todo me escribes (¿qué estúpida?) a mí.
Si tan sólo fuera posible...

martes, 14 de octubre de 2008

Aunque usted no lo crea

Ante la locura, luego de todo este tiempo, tienes fotos mías.
Eso algo debe significar... (quizá y muy probablemente, el fin del mundo)


Luna (anti)Fotogénica

lunes, 13 de octubre de 2008

Hoy te vas

(aunque sea yo la que se fue, creo que dicho así te duele menos)

Porque es hoy ¿Verdad?

Hoy debo decirte adiós y con eso, adiós a tus teamos, a las distancias, rutas perdidas de tu Sur a mi Norte, desaparece todo.

Haremos de cuenta que fuimos.. ¿Qué te gusta? ¿Una buena historia de lo que jamás será?

Que no hubiera sido -de acuerdo a la percepción general del tema (la tuya)-.

Entonces, me rindo. Odias lo que hago, a mi me construye, pero no lo soy (sólo lo hago) y no lo aceptas. Como tampoco lo haces con mi incapacidad para comprometerme. Lo inútiles que conmigo son los anillos y lo que representan. Mi pánico. Mi lejanía, rotunda e imponente.

Un rozón de bala, una premiación sin suerte, un castigo a tiempo, una declaración torcida... no existe ¿Sabes? Lo único real es lo que hay detrás del dolor que no confieso.

No, no te soy suficiente.

Prefieres la calma de la economía -bueno, a ciertos argentinos (¿Verdad Lucas?) los Lunes Negros ya los tienen hasta la madre- que el desatino de mi necesidad por comunicar -la misma que me tiene aquí-, de las aulas, de los divanes que son tus propias letras, de las sureñas -sí, son sureñas, nazcan donde nazcan- y nada.

Elegiste que sea hoy.


Luna en despedida.

PD. Ahora los detalles sutiles que nadie me sabrá dar: Tú, con mínimos verbos hallándome donde sea. Peleando con los celos patológicos, buscándolos, buscándolo, al él que me ha sido y al que le he pertenecido. Que me congeles la sangre cuando me dices nombres y apellidos. Los blogs secretos con escritos chingonsísimos, casi perfectos, dedicados a ésta de la que no puedes hablar en donde todos te conocen, porque haríamos mucho daño.
Ese Viernes a Domingo tuyo que le responde quirúrgicamente a mi de Lunes a Jueves... esa ansiedad que responde a mi locura y tú, que complementas la cura a esto que vengo padeciendo.
Esas, mi Vida, son sutilezas que nadie podrá igualar.
Ya extraño como me posees con exactitudes y me gustaría replicar ese efecto en algunos más, sólo para saber que no eres tan único y esperar, de ti, reponerme también algún día. Aunque sólo lo espere.
Por ti, vaya, que estas haciendo lo correcto. Resiste por los dos, tu que sabrás cómo. No lo dudes. Esta historia termina.

sábado, 11 de octubre de 2008

Hombre de mi vida:

Tú y la Ciudad de México

Ya son 10 cumpleaños que no paso contigo.

Sí, sé que es una terrible forma de contarlo, pero es que discúlpame, sufro tanto para escribir de ti. De ti y de mi madre. No sé qué sea. Quizá la perfección cegadora, o qué carajos, pero escribir de ti me hace dar vueltas y vueltas y contar cosas y cosas y no parar nunca. No aterrizar en ningún punto. Bueno es que ser parte de mi vida durante estos 10 años, obliga a que me sepas toda, a saberte tanto... recordar la vida entera.

¿Qué quiero decir de ti que nunca llego a ello?

Siempre termino metiéndolo todo en un borrador –como el que antecede a este post, es de unas 11 mil palabras- y cambiando a algo menos bello. Menos exquisito que tú y tu dulzura.

Yo de ti sólo sé ciertas cosas claras y objetivas: Eres leal, íntegro, absolutamente atractivo, bueno –eres un ser humano tan bueno-, sexy a morir, brutal y pacífico, intenso y divertido, tienes la inteligencia más abrumadora y humilde que conozco. Conste, no hablo de tus campeonatos, de tus horas de juego, las benditas competencias y tus rimbombantes primeros lugares, ni de tus viajes, princesas, animaciones, o de tus comerciales de tele (con sus florecitas antidrogas) que a todos les presumo ("Seis años cumplidos, a primaria deben ingresar...").

No, es que no tienes un solo ‘pero’… salvo por esa insignificancia de que me amas. Pero ya veremos qué hacemos con eso.

Van diez onces de octubre que desde lejos te deseo un feliz cumpleaños. Y éste fue el último.

Amo estos días, en que otra vez, eres once años mayor que yo. Mi número favorito –menos ayer, ayer el once no me gustó ni tantito-.


Luna de tu Vida, a días de tomar un vuelo para festejar tu cumple.

viernes, 10 de octubre de 2008

Deseo

Que palabra tan jodida -jodidísima-, cuando se trata de desearme a mí.

Luna Líquida

PD. ¿Sabes? eso de responder el celular en medio de ministeriales que te prohiben hacer casi cualquier cosa que no sea pedirles que te dejen hacer tu trabajo -generalmente eso nunca ocurre, porque resulta que hacer tu trabajo es impedir que ellos hagan en suyo- es imposible. Antes de eso, hacerle caso a los mensajes -aunque sean vitalmente importantes como los tuyos- es complicado con una madre shockeada por los recuerdos de lo que ya no será (jamás tendré hijos, lo juro). Es decir, si en medio de este malentendido enorme, es que tienes las fuerzas para ser sin mí. Algo bueno hay entonces en las violaciones, en los feminicidios o en las masacres que abundan en Egolandia: serás libre, escritor. Lo serás.

jueves, 9 de octubre de 2008

Muerte en tu cumpleaños

Hoy hubiera cumplido 17 años. Claro, si no la hubieran raptado, violado, y asesinado como lo hicieron. Hoy no nos conoceriamos y ella hubiera tenido un lindo cumpleaños -quiza con alguno de sus asesinos, como amigo invitado en tu casa-, celebrando sus 17.

Conduje sin rumbo un rato. Me salí temprano de todo. Sabía que era importante estar contigo, pero no se si podría reunir fuerza. Pero igual llegué y me quedé un rato afuera del panteón, esperando una señal que me diera motivos -buenos motivos- para salir de ahí.

Llegué, no obstante. Me abrazaste tanto, siendo tan fría como eres, como te ha obligado a ser el dolor de su ausencia, me abrazaste tanto.

Era libra, como yo, como tantos que amo (la mayoría). Aunque no importa en lo absoluto, hay cosas que hago o digo que te la recuerdan -eso me dices-, supongo que por eso. No se me ocurre ninguna otra razón.

No hay nada que pueda decir que disminuya el dolor. No hay casi nada en este planeta que aminore los estragos de una desgraciadez cometida por dos animales.

Pero lo que más me impacta de ti es tu búsqueda de justicia. Como me dices: que no haya otra madre que sienta este dolor, Luna. Que no tengamos más madres llorando así por sus hijas.

Y yo, completamente insuficiente te digo bajito: Si, que ya no haya madres que lloren a sus hijas así, como tu no la lloras.

La información, no obstante, lo que sabes. La manera en que quieres evitar más tragedias como la tuya me hace sentir tan inferior. Es decir, qué diferente es hacer algo por las razones correctas.

Entonces huí. Me escondí, como cada vez que algo me rebasa. Y entonces volviste por mí, me pedias más tiempo conmigo. No comprendo aún las razones que te hacen quererme cerca. Le busco y le busco y no las hallo.

Entonces sucede: una llamada, un correr, gritos, ambulancias, policías, todas las benditas y pinches policías -pinches policías- y muertos por todas partes.

Once de un solo jalón, heridos, destrozos que de noche se ven mucho menos dramáticos -ese efecto tiene la oscuridad-.

En el último de los saldos rojos: nosotros. Lo que fuimos, lo que no fuimos -porque nunca lo fuimos-.

Tu que decides -bendito sea Dios- que mejor sin mí.


Luna que "vive" en un cumpleaños, once ejecuciones -esas sí son chingaderas-.

PD. ¿Es curioso no? Hablar de muertes en cumpleaños por razones tan diferentes. Creo que eso nos da -siempre nos dio- una dimensión de tu vida, la mía y sus dramáticas diferencias.

lunes, 6 de octubre de 2008

Hágase tu voluntad...

En la tierra como en el cielo...

Debo dejarte ir... lo sé, pero no encuentro la manera.
Sigo aquí, con un amor unilateral que no tiene a dónde ir. Por eso creo que debo rendirme a una voluntad mayor a la mía: la tuya.
¿Sabes? Soñé con tu nombre... curioso ¿no? se supone que hace mucho yo debí de dejar de soñar contigo.
Pero ya entendí. Mi llamada sólo pretendía buscar un poco de consuelo a todo el daño que hay (y que es mucho, que es tanto)... pero ya ves.


Luna asimilando las pérdidas en un día donde todo salió mal (todo), encomendándose a Diosito (más que nunca).