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viernes, 23 de abril de 2010

No me conformo con menos


En las noches más dolorosas de mi vida –las cuales seguramente aún no han pasado todas- he sabido lo que es tener un hombre a mi lado, durmiendo los restos que me quedan.

Cuando las lágrimas son como ríos, cuando cada minuto son muchas pesadillas entrelazadas, un loop de terror ruidoso dentro de una cabeza que no puede guardar silencio, y una boca sellada, incapaz de separar los labios, un cuerpo inerte, pesado como las rocas profundas del sueño que nunca me acompaña... él ha estado ahí.

Cuando ella se perdió, cuando él dejó de amar, cuando ellos han estado enfermos, mientras no sé dónde estoy, cuando ya no quiero vivir... él ha estado aquí.

Cuando el amor me duele, cuando no me queda fuerza para luchar, cuando, como hoy, me derrumba la impotencia de saberte ajeno...

...cuando la anestesia, el dolor o los espasmos del futuro me tumban y reconstruyen… cuando la esperanza es tan delgada que parece un fantasma; cuando la reproducción celular o inflar los pulmones cuestan tanto trabajo que se convierten en actos heroicos destinados para unos cuantos (6 mil millones de humanos) mientras a otros nos son confusos como la locura de la noche profunda de nuestro miedo más terrible... él ha estado conmigo.

Yo sé, desde hace mucho, como es compartir la cama con un hombre que sabe cuidar de ti quien luego de rescatarte, dice despacito mientras recuperas la cordura: no me conformo con menos que tú; en vez de huir para habitar el paraíso con alguien más.

Por eso, cuando me preguntan porqué confío que no hay nada como un compañero, sonrío en vez de explicar: hay que derrumbarse, demolerse hasta los huesos para sentir el poder que se encarga de reconstruirte, sanar y acompañar lo que queda, mientras amanece, mientras no reconoces donde terminas tu y comienza él, donde su voz es el único camino hacia la realidad... para traducir como es ser profundamente amada por un hombre, y no, no conformarse con menos.


Luna Amada

3 comentarios:

Anónimo dijo...

profunda y positivamente maravillado con este blog.
se siente muy bien leer a una dama escribir pulcramente sobre lo complementario que somos hombres y mujeres.
refrescante.

M.H.

M. M. Elvendel dijo...

Polvo de ayer, cenizas de hoy.

Todo esto esta muy bien, que bonito suena pero, a que viene la impotencia de saberlo ajeno, ademas de automutilarse?

Llorale, despidete y sigue tu camino por el firmamento Luna. Seguramente hay otros hombres valiosos que desearian llenar el espacio que tienes ocupado con un fantasma.

Si solamente hay uno incluso, estas perdiendo mucho.

Ash si no hay NI UNO estas perdiendo mucho!

Armando dijo...

yo me propongo interesado en llenar ese espacio, aunque eso ya lo sabes

responde tus mails, no seas mala