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sábado, 23 de abril de 2011

Enamorarse de ti

R: Es tan fácil enamorarse de ti, lo era, pero luego de hoy, lo es aún más.
L: Yo, no sé, verás...
R: Gracias por tu apoyo para no venderme, para no tener que doblegarme ante la presión del Estado... para no someter mi talento a sus bajos intereses.

jueves, 21 de abril de 2011

Niña bonita

R: Con tus dos colitas, jugando con tu BlackBerry, tienes mucho encanto; gran gran contenido, incluso luego de las ideas perversas que den tus sonrísas pícaras, niña bonita.
L: Cálla, ganó el pinche Real Madrid y yo te aposté mi calificación

viernes, 15 de abril de 2011

No eres el primero que me lo dice.

R: Qué difícil eres. Qué mala suerte que te gusten tanto los hombres y qué chingadera que les gustes tanto a ellos.
L: ¿De qué hablas?
R: De tu forma de verlos, hacerlos sentir importantes, de gustarles.
L: Jajajajaja, ¿Yo? ¡Nada que ver!
R: ¡Luna, ni te atrevas a negarlo! Al menos no conmigo, que te he visto idiotizar a un wey en segundos en una simple charla y hacernos desaparecer a todos los presentes.

miércoles, 13 de abril de 2011

martes, 5 de abril de 2011

Voz de Milagro

Tu voz dulcísima y triste es prácticamente un motivo de vida en sí misma... me lo digo cuando tapo con mis manitas la orejas para no seducirme con la idea de acariciarme con ella, pero siempre me vence el deseo y acabo contigo, envuelta la noche entera.

Qué quieres, soy tan débil.


Luna auditiva

domingo, 3 de abril de 2011

Mensaje equivocado.

¿Hablaré con la verdad o ficcionaré para tu tranquilidad?

Nunca lo sabrás. Pero recuerda conmigo el día que dijiste: das el mensaje de querer todo conmigo.... pero no te asustes, comprendo que tu candor e ingenuidad no te permiten interpretar mis negras intenciones contigo desde que te vi, entonces en tu inocencia mandas el mensaje equivocado

La pregunta es ¿y si quiero todo y el único equivocado sos vos, cuando me está quedando perfecta la farsa?

viernes, 1 de abril de 2011

Aunque no fuera para mí...



Atenderte, como cascada de hielo que requiere mantenimiento de nieve;
compensarte, para abrasarte entre mis piernas.
Lamerte, cincelando tus gemidos.