Empieza a tener noción de sí misma por el dolor. Duele todo, cada parte de su anatomía ha sido golpeada, y lo sabe bien porque ella ha peleado muchas veces, recuerda los restos que dejan los puños cerrados en los costados, las mordidas, sofocarse por el peso del cuerpo de alguien mucho más grande, pero la sangre es lo que logra despabilarla.
viernes, 31 de diciembre de 2010
Pinturas Berel (o Egolandia XIV)
Empieza a tener noción de sí misma por el dolor. Duele todo, cada parte de su anatomía ha sido golpeada, y lo sabe bien porque ella ha peleado muchas veces, recuerda los restos que dejan los puños cerrados en los costados, las mordidas, sofocarse por el peso del cuerpo de alguien mucho más grande, pero la sangre es lo que logra despabilarla.
martes, 21 de agosto de 2007
Yo quería... creo.
viernes, 6 de abril de 2007
No todos los cuentos...
Caminaba por la avenida, si, por la avenida. No fue que me bajara del auto ni nada, sólo que había toque de queda y eran las 4 de la mañana, estaba desierto.Cansada, aún ensimismada, me senté en un camellón cuando por fin pasó un auto.
Hipnotizada lo vi detenerse frente a mí. Levanté la vista y era una ella, una ella cualquiera. Me recordó a la niña que siempre parece que se quiere hacer pipí en tus fotos de la prepa, pero esta tenía menos rasgos down en persona.
- ¿Te puedo ayudar?... Sube. Lo hice y una vez en su auto no preguntó nada. Me llevó a su casa.
Al entrar propuso: 'tomemos algo y te llevo a tu casa, digo, si quieres. Ó te quedas aquí, también, si quieres'.
En la mesita de centro de la sala, había estratégicamente acomodados, tres libros grandotes. No pregunté, tampoco oí nada de lo que decía mientras intentaba ser amable, condescendiente conmigo. Tomé uno de los librotes, el de abajo. Era un álbum, todos lo eran. Autómata comencé a pasar las hojas llenas de fotos, con su vida. Una vida como la de todos los que caminan por la avenida en la que me levantó.
Lo que jamás pude imaginar era que estarías ahí, en una sección exclusiva llamada: "El amor de mi vida".
Andabas en Hidalgo esos días, pagaste un paquete completo para subir montañas y bajar verdades por una semana y media. Yo me quedé, caminando sola, en la noche, por la avenida, hasta que ella me trajo aquí.
Me dio agua, creo, mientras notó mis ojos humedecidos; supuso que esas fotos me recordaban algo ó que extrañaba ó estaba triste, deprimida, vulnerable... vulnerada.
Se notaba que le encantaba suponer, crear mentiras para creerlas, sentirse la más especial de su diminuto mundo de tres países y un pasado. Lo decían esas fotos, como idealización de los lugares que visitaba -siempre como turista, nunca habitante-, su narcisismo infundado, sus poses -como supuse- de "ir al baño" en medio de los árboles del parque Naucalli.
¿Pensaría que es tierna? Peor aún ¿Sexy?. Dios la ayude, deseé vagamente, mientras corrían lágrimas por mis mejillas, mientras me centraba en ti.
Di vuelta a otra página, los vi desnudos -creo-, cuando apenada, se apresuró a cerrarme el álbum.
- 'Esas son íntimas', aclaró. Me tomó de la mano, llevó al cuarto y sentó en su cama.
- 'Toma', dijo, dándome ropa que obviamente serviría de pijama. Se enfundó en la suya y recostó.
- 'Me dejó por una tipa que escribe muy bien, pero que es rara. Casada, seguro. Debe serlo, porque aún no es de él completamente. Pero él me ama... las fotos que no viste, son de hace tres días. Creo que le dijo que se iría a Hidalgo, pero la verdad es que se quedó conmigo hasta hoy. Se fue temprano, ahora si a Hidalgo'.
Me levanté, en el baño me duché... autómata aún me puse la pijama... regresé a la cama.
- 'Buenas noches', dijo para apagar la luz.
Mi cansancio era tan alto... cómo él. No respondí nada. Me dejé ir.
Dormida ya, me estremeció un ruido de puerta que se abría. En la oscuridad la silueta de un hombre entraba. Confundido notó dos cuerpos en la cama.
Pensándonos dormidas, levantó la sabana del lado de ella. Nos vio por un largo rato, en el que volví a conciliar el sueño, me vencía la necesidad de evadirme.
Desnudándose, se acostó entre ambas. Callado, comenzó a tocarla.
- 'No me fui, lo hago mañana', susurró. Ella, profundamente dormida, no reaccionó.
Acto seguido, él se acercó a mi. Con mi rostro pegado a la almohada, me preguntó al oído: "¿Quién eres?". Gemí, despertando. Tapó mi boca.
Sin pedir permiso, por segunda vez en esa noche, me tocó alguien cuyo rostro no vi... ahora sin violencia. Pero a éste lo reconocí.
Tampoco lloré, hablé... ni me moví.
Cuando amanecía, lo escuché teniendo sexo con ella... y justo cuando terminaba, él, gritó mi nombre. ©
Luna Hostil
PD. "... tendrán un final feliz." (A.F.)
domingo, 25 de marzo de 2007
De mi Especie II.
Me diferencio claramente por mi igualdad
Te amo desde mañana si mi especie muere conmigo,
que soy la última-única,
que soy la "últica"
que soy
que amo, desde mañana
desde que dije,
desde que huí
desde que Dios
desde que creo que creo...
desde mañana.©
Luna en Extinción
lunes, 1 de enero de 2007
Manecillas.

Entonces
- en medio de la vagabunda sensación de melancolía a mitades -...
lo supe, dimensioné.
Tu dedo de hielo se poso sobre una angustia vendida,
aquí - entre mis senos de mariposa a la una-.
me dictaba la dimensión de mis demonios
que conjuraban hechizos para erradicar el silencio de la bocina.
'Siempre contarás conmigo aunque tu y yo no nos seamos más'
- cliché, cliché, cliché -.
No, si no es conmigo no quiero un Tú.
Si no Todo, entonces Mí pero no Yo sin Ti - pensaba -
cuando el silencio rompía en gemidos - a las tres -.
Por si tu..., o yo... - balbuceaste -.
Por si cuando dije 'ayeres' - no se eleva al cuadrado en tus venas-,
por si cuando confesé otro vuelo a ras de latido -era el mar-
por si cuando no te mordí precipité vértigo con mis ojos -enamorados de espera-
por si tu ni yo - mañanas caducos de siempre a las seis-
por si vertimos o el caos - o ambos un cuarto antes de la hora -
por si llegar y adiós - derramado en las caricias -
por si la soledad me hartó - sembrada en tu cascada a las nueve -
por si tu miedo venció - pregonado en la ventana -
por si ya no más.
Ni ya tu voz,
ni ya mi aliento cansando
ni ya tu presencia en mi foro
ni mi abrazo vacío
ni tu huella en mi oído
ni tu susurro de Sol
ni los predicados o tus teorías
- a las once -
ni los maniatados en la cama
ni las pasiones a escondidas
ni los delirios penetrantes
ni las presencias ardientes de placeres rasgados
ni si tu espacio vacío
ni si los labios sangrantes.
O si me espera en la eternidad virgen la verdad desnuda
- a las trece -
o por si tu azul profundo te manifestó las pérdidas.
...Entonces recordé el sonido
intermitente del teléfono, me indicaba que te habías marchado.©
Luna Temporal
sábado, 28 de octubre de 2006
Muñecas Rabiosas.
jueves, 26 de octubre de 2006
Hace un buen rato.
Que me encantan tus movimientos lentos,
tu postura frente a las ventanas...
tus dedos deslizándose por lo que dices
(como por tu liso torso -que no muerdo ni beso- cuando te vistes...
como mi silencio cuando te veo pasar),
por la filosofía cotidiana a tus pasos,
a tu forma sinuosa y catastrófica de proceder,
de dictarme tus promesas en servilletas vacías
en el borde del café que no tomamos,
del camino que no cruzamos
de las cartas que no mentimos.
martes, 24 de octubre de 2006
Azúcar sobre cuerdas.

El otro día lloraba porque no estabas aquí.
¿Sabes?
Aún imagino que no fue mi laberinto el que te propuso Minotauro.
Me aferro a ese hilo para salir de aquí.
Me esfuerzo tanto por parecer que asimilo el mundo,
sus cantos y sinrazones gritando.
Desgasto mis cuerdas tallando el cielo con las muñecas para romperme los predicados.©
Luna de Azúcar







