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sábado, 25 de abril de 2009

Atento aviso II:

No porque tenga la bonita (y francamente chingona) costumbre de responder todos los sms's que me mandas, quiero contigo.

Es decir, puede ser que me caigas bien, o no, quién sabe. Lo cierto es que soy decente, llámale buena educación.

Pero de ahí a que te acose porque respondo lo que mandas... hay miles de años luz.

Aunque sí, en tu caso, me latías (al menos una hora si y dos no)... donde la palabra clave en la oración es: latias, del verbo ya valiste madre.


Luna Muerta de risa

PD. Ok, ok, qué gacho se siente. Algún día me tenía que pasar eso en lo que mis amigas eran expertas: fastidiar tipos. Me cae que no me vuelve a pasar.

jueves, 23 de abril de 2009

Sin ti no quiero nada

Es abril... y por algún motivo, odio pensar que otra vez estamos en este mes que tanto dolor nos ha causado, a unas horas de decidir sobre tu vida.

Papá, por lo que más quieras, no te vayas a morir.

No quiero nada sin ti. Nada, absolutamente nada sin ti.


Luna Primogénita

viernes, 19 de diciembre de 2008

Volví a ser peatona...

Aquí escribes el contenido.

Aquí escribes el resto de contenidos que no se verán.


Ah, sí, y maté a alguien.

Creía que la mezcla de olor a sangre y pólvora -cuando se administra en cantidades suficientes, digamos tres o cuatro (o más) muertes simultáneas y unos 300 cartuchos de percusión de calibres considerables- que perfora el cráneo, no sería superada en mi vida por nada...pero así fue.

Así termina el año más intenso de mi vida (bendito sea el tiempo).

[Aunque siempre que doy una frase tan dramática, la vida se encarga de demostrarme que “no fue nada” para lo que pasó, para lo que está por venir, por eso lo digo con todas las reservas de lo que vendrá - esperando (con esperanza). ), que nada viene más fuerte que lo ya vivido-].

Me está costando mucho venir aquí con todo lo que esto me ha hecho (el que me está saliendo de debajo del desperdicio de piel que se me está saliendo -pese a mi voluntad-)... pero hay quien dice (tú) que en algún lugar debe comenzar la demolición.

Que el común de los mortales diga algo bueno de sí mismo está mal visto, por esos elogios en la propia boca, pero a mí -como casi todo- me está bien, lo sé: lo manejo muy bien. Sólo así – y nada más que eso y el amor infinito de Dios en él que creo profundamente sin explicaciones de por medio (Jorge… ¿te acuerdas cuando nos cerraban los grupos por ser diabólicos?) – puede tener sentido ir por una carretera libre (entendida en un doble sentido) a una hora en la que ni las luces ni el sol sirven de nada, pisar a una velocidad considerable (80 km/h) con un vehículo parado y sin luces, con una Decena de personas distribuidas sobre la cinta asfáltica ya a la derecha, justo al final de un puente con una pendiente tan prolongada que un vuelco era inminente y con varios coches en el carril izquierdo, sin posibilidad de tomar una decisión que no fuera terrible.

Leyendo el post anterior al que estoy escribiendo, supongo que las señales de que debo dejar de conducir ya me las habían marcado hace mucho tiempo, pero como siempre me pasa, no puedo hacer mucho más que soñar -como es habitual en en estos casos - el feliz accidente y contarlo, con la esperanza - absolutamente inútil - de que no se hiciera realidad.

Pero sucedió, en fracciones de segundo decidí acabar con la vida de alguien, sabiendo que era el menor de los riesgos (¿el menor?) y ese momento.

Decidir es una de las cosas que más odio, y además es la que más trabajo me cuesta. ¿Es por eso que sueño con estos eventos?, para poder tener tiempo suficiente para decidir y no sorprenderme y hacer lo que hace una buena vieja en estas circunstancias -darle todo a su madre- aunque no sé si lo sé. que digo

Estampé mi auto casi de frente con el camión parado y decidí que de todos los lugares donde podía decidir pisar, ese era el de menor riesgo, para los que estaban conmigo para los que estaban a la derecha (varios particulares) además del inminente vuelco si decidía ese lado de la vía, y del coche semifrontal con los del carril contrario.

Escuché todo lo que pude y, de todos modos, al menos - eso es lo que pensé - mataría a uno, dos si tenía mucha mala suerte.

Después del impacto, cuando la cajuela del auto revienta y tapa toda la visión, supe que en ese momento mi vida cambió. Lo supe y me dije: aquí es cuando realmente dejas de ser Luna Libre.

Al menos lo partí por la mitad, eso pensé. La Bruja pensaba lo mismo, me dijo después.

No recuerdo ninguna noche con más estrellas que esa. Ni en el norte ni en el sur, ni en la cima de la montaña más alta de mi Sierra, ni en la oscuridad más profunda de mis miedos. Nunca había tenido tantas estrellas para mí.

Un hombre muerto, pensé al ver la sangre y solo una persona debajo de mi auto.

Lo que siguió a partir de ahí fue una serie de acontecimientos rápidos y llenos de amor.

Amor por todos lados, en medio de los gritos -los míos- todo era amor. los sonidos se fueron y solo quedaron estrellas, sangre y una oración en mi cabeza: Dios, no mueras.

Le grité... le grité tan fuerte como pude... Supongo que fue mi forma idiota de que me pelara en medio de su intensa actividad esa noche.

El hecho de que no estuviera partido en dos ya era un milagro, al igual que el hecho de que tenía casi la mitad de velocidad que mi 140 tradicional.

Había mucha sangre, pero era poca para lo que se espera de un cuerpo humano entre dos vehículos (y lo dice alguien que sabe de sangre en las aceras, en el asfalto) era poquísima.

La Bruja hizo el resto, habló con él, lo mantuvo despierto, la Doc - mi hermana - lo llevó a donde pudiera salvarle la vida, si aún era posible - seguí pensando en ello - y mis amigos defendieron mi libertad con sus clavos.

Con los minutos, después de ordenar y retirar los escombros del camino -para evitar que otro pendejo como yo fuera con la madre- quedó claro lo que había pasado.

Era inevitable, pero el dolor de dejar a alguien sin respirar no disminuye porque “no se movieron rápidamente para sacar su camionita de la carpeta asfáltica porque estaban borrachos”.

La pura verdad es que no duele ni un poquito menos. La culpa es igual.

Pero lo que sí aumenta la carga de conciencia es cuando los ojos empiezan a acostumbrarse a la oscuridad y aparecen personas con caras de asombro, tratando de entender cómo alguien puede ser tan animal como para conducir una máquina con un motor y tirársela a alguien.

¿Cómo?

Pero en medio del dolor supe que era su hermano, era hermano de los que estaban allí, estaba muy herido, pero despierto, vivo, hablaba y decía su nombre: Isidro.

Pero luego dijeron, y pensé que estaba soñando: vete, no te preocupes, diremos que no la vimos, que no sabemos quién era, pero no se lo digas a la policía.

¿Quién diablos imaginaría algo mejor que eso?

Quiero decir, en el caso de que el bastardo de mi auto le hubiera permitido moverse, cualquiera -tal vez yo- habría salido de allí.

La realidad fue que lo único que se me ocurrió preguntar fue: ¿y qué harán con el herido?
- llévenselo
- pero es muy grave, y si muere
- nos encargaremos nosotros, solo no hables con la policía
- ¿qué traen en la camioneta?

Al final, la periodista no pudo evitar preguntar por qué tenía tanto miedo de la estúpida policía, ¡si yo debería haber tenido miedo!

- nada. ellos dijeron

Pero no tardé en enterarme porque me decían que yo era feo, que se responsabilizaban de su descuido.

Ya en el "commandancai", tuve la cabeza para hacer un par de llamadas, entonces, mi hermanito no dudó, "movió cielo y tierra", dijo, para que yo "saliera", mi mejor amigo. , despertó a la mitad de la humanidad, Dios se las arregló con los que pudieron, obtuvieron una cantidad importante porque era un hecho que no saldría de la cárcel sin fianza.

nieta Ya había demasiadas promesas de verme tras las rejas, y ahora si va a suceder, estaba seguro.

Si alguna vez dudé de tener amigos, esa noche supe que no hay nada menos seguro en mi vida.

Alguien que ni siquiera tiene un seguro de responsabilidad civil pasa al menos una noche en la cárcel, en la que se deslindan responsabilidades.

Luna Líquida, se encontraba, tres horas después, en su casa, contándole esto a sus padres.

Mi víctima era un rarámuri, a quien le causé una fractura expuesta del fémur. Lo cual nadie entiende cuando ve cómo quedaron los vehículos, como tampoco nadie entiende cómo es que ninguno de los cuatro pasajeros de mi coche sufrió, cuanto menos, un esguince cervical.

Nada.

Mi auto fue pérdida total, al igual que la caja de la camioneta que conducía mi víctima.

Él era rarámuri, y yo era "alguien que le iba a facilitar las cosas para que estuviera en las noticias de la mañana", considerando que es víctima de un grupo de indígenas que al salir del trabajo, se quedan con una camioneta averiada en medio de una carretera en mal estado.

¿Víctima?

Mi hermana haciendo todo lo posible para solucionar que no se hubiera coagulado, que no se hubiera dañado el femoral... en fin, mantenerlo estable, vivo, con el menor dolor posible... mis amigos, intentando "no ponerme en los separos"... me llamó "el jefe" para decirme: viene un abogado con fianza, no te quedes ahí ni una noche, el jefe de policía me dijo "le van a montar una oficina de administración para que "Puede estar cómodo, porque tengo instrucciones de no llevarlo a ninguna parte hasta que este desafortunado pero, en la medida de lo posible, afortunado accidente se resuelva bien para usted".

Sólo quería saber que estaría viva, que volvería a caminar.

Luego una serie de brutales agresiones a mi víctima.

La bruja, como buena rarámuri, me dijo, si no porque sé que no eres culpable... pero sabiéndolo, estoy terriblemente indignada por lo que le están haciendo a mi pueblo.

Aturdido, al salir del quirófano le hice señas de que me desvinculaba de responsabilidades.

Yo me haría cargo de mi shock, él se ocuparía del suyo y todos estarían contentos, yo me iría a casa...

En realidad tuve que conseguir unas decenas de miles de pesos por las placas, tornillos y demás cosas que el Requería operación de fémur, los conseguí -bendito sea el poder de los medios- para contactos con las personas adecuadas.

No pude "llevarle mi coche, a pesar de que me lo había 'sugerido' el presidente del Partido Laborista, quien se despertó para atender "mi asunto", por simple sentido de humanidad.

Pero al final del día pensé... que Isidro hubiera sido arrestado... mi víctima... si la persona que se hubiera sorprendido hubiera sido alguien que hubiera podido decir que sí, en medio del shock a cualquiera de los se ofrece a enfrentarse a alguien que apenas habla español.

Cosas que sólo pasan en Egolandia, señores... sólo aquí.


Lunes asesino...

PD. Ah sí, a quién maté, a una Luna que traje conmigo, no pude. No la salvó del accidente. Ese día, ella murió completamente en ese pedazo de camino. Todavía llevo su cadáver... Supongo que será cuando decida enterrarlo y luego solo soñar con ello.

jueves, 23 de octubre de 2008

¿Quién es Luna Líquida?

Hoy cumple dos años este bonito blog... y hoy atropellé a alguien.

Luego del susto, lo llevé a la escuela (al tipo que atropellé, no al blog) donde está cursando una maestría (la segunda, dijo), pidió mi teléfono, supongo que para saber a quién demandar cuando todo le duela. A las horas, luego de enterarse, mi héroe particular halló al sujeto, le dio dinero... y le hizo firmar algo donde dice que no me demandará jamás. Sin embargo, el tipo -quien ya tiene nombre y apellido- no ha dejado de mensajearme todo el día y yo le respondo más por culpa que por ganas.

Aunque fuera su responsabilidad -como de todos- aprender a cruzar una calle, algo extraño se rompió dentro de mí desde el golpe seco de su cuerpo estrellándose contra mi parabrisas.

No se si sirva de algo pero sí me quedaron claras tres cosas:

1. Necesito dejar de escribir en el celular mientras manejo –con caracter de urgente-;
2. Debo cerrar este blog y empezar a escribir sin pseudónimo... en un blog, quiero decir; y,
3. ¿Qué dirías si estropeo tu vida (y la de la persona "a quien querer" con quien estas), y de pronto, ante la serie de acontecimientos que amenazan con acabar con mi libertad, te veo un rato, platicamos (en el mejor de los casos te das cuenta de que es una estupidez que no seas mío, quiero decir, te dejo seguir con tu vida, allá en tu sur, pero luego de haber concluído esto) para cerrar éste infinito abierto que somos desde que quedamos en lo que fuera que hayamos quedado (que además fue lo único de lo que me acordé cuando pensé que había matado al hombre que no se movía de encima de mi auto y yo con una prisa del carajo)?

Por el bien de mi sanidad mental… espero tu respuesta.

¿Va?


Luna Asustada

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Daría lo que fuera por volver a oírte

Lo que soy, por volver a hablar contigo. Por un teamo tuyo. Uno más. Aunque fuera el último del resto de mi vida.

Ahora que pronto dejaré de ser libre, te suplico vengas antes de que sea demasiado tarde.

Daría lo que sea por saber que estás ahí, que aún me amas, aunque eso fuera lo último que yo supiera de ti... de mí, de la libertad.


Luna a punto de partir

miércoles, 23 de julio de 2008

Au...


Equis: ¿Estas jugando?
Luna: ...
Equis: Dime la verdad Luna, ¿Estas jugando conmigo?
Equis: No pasa nada, sólo respóndeme la verdad.
Luna: ...
Equis: ¿Esto es un juego para ti? ¿Soy un juego para ti?

Entonces, respondí algo políticamente correcto y después de haberte suplicado -como no he suplicado jamás- que no te fueras... luego de tu interrogatorio, te dejé marchar.


Luna Rusa

PD. Sssshhh

lunes, 21 de julio de 2008

Adicción a la heroína

- ¡No le digas así! Se oye muy muy fuerte.
- Ah, y ¿cómo le parece a tu sensible persona que le diga?
- No sé, di adicción a un fármaco. Morfina, no sé, llámale de otra manera. Me duele sólo de oírlo.
- Me vale madre. Heroína, así se llama. Y así le voy a decir hasta que deje de ser tema de mi mayor angustia.
- Pero es comprensible. Hay que recordar que ha sufrido demasiado. Además es sólo un par de meses medicándosela. Ha padecido todo el dolor del mundo. Incluso ese mismo dolor le ha debilitado el corazón.
- Si. tendré que abstenerme de mis prácticas hitlerianas, si le quito los medicamentos ahora, puedo provocarle un paro cardiaco. Había olvidado el debilitamiento. El marcapasos. Todo eso. Sí, ha sido demasiado doloroso.
- Exageradamente.
- No lo estoy poniendo en duda. Te recuerdo que he estado a su lado después de cada operación. Como tu. Como la Doc. Pero... ¿Cómo pasó esto? ¿Cómo fui tan torpe que no lo vi venir?
- No lo sé. Ha sido demasiado caótico. No somos médicos -digo, tu y yo- y sólo nos ha faltado meter el bisturí. Todo lo demás lo hemos resuelto. Si juntamos a todos los doctores de Egolandia, podríamos dar conferencias sobre las seis enfermedades recientes que se nos han aparecido y sus variables, así como modos de tratamiento tradicional y alternativo.
- Cierto. No puedo creer que estemos aquí, frente a la madre de todas las batallas, luego de haber librado tantas. Pero sabríamos que así sería. Sortear la muerte no es tema de todos los días para el común de las personas.
- Acabaremos siendo enciclopedias sobre riñón e hígado, aunque aún nos falten.
- No importa. Hemos salido de otras. Cero lamentaciones. A trabajar. Mira, estoy aturdida con la noticia aún pero a partir de ahora no harás nada más que investigar. Respirarás el tema de la heroína, su adicción, sustancias alternativas, formas de tratamiento, consecuencias fisiológicas, psicológicas, emocionales, kármicas, no sé, bebamos todo lo que existe en español sobre el tema, como lo hicimos con la enfermedad de tu hermana, y con el hígado rebelde.
- Bien.
- Mal. Es intolerable que nos hallamos equivocado así. ¿De cuando acá nos volvimos tan insoportablemente imbéciles que nos ocupamos del dolor y no de sus causas? Es imperdonable este error.
- Lo es. No entinendo como en tan poco tiempo se hizo tanto desmadre.
- Bueno, así son estas cosas. Un mes de estas drogas, equivalen a años de otras menos fuertes. Mira, de lo que halles, lo que esté en inglés me lo pasas y en francés, alemán o italiano te lo paso a ti. ¿Ok? Mañana te quiero preparada, será un largo fin de semana en las bibliotecas y tendremos que transar de nuevo al de la facultad de medicina. Haré un plan de acción completo, en el que cuide las esquinas de lo que se me pasó la vez anterior.
- Sí a todo, pero... estoy muy asustada.
- Ahora todo se ve negro. Como se ha visto en los últimos dos años. Pero no lo estés. Vamos a resolver esto, como hemos resuelto otras cosas igual de difíciles. No hay nada más fuerte que las ganas de que estén vivos y bien. No hay nada superior a eso, salvo Dios, y él siempre esta de nuestro lado. Esa es la única explicación para que niñas no médicos (bueno y la tarada de tu hermana que me tiene infartada por tampoco ver que se generaba esta adicción frente a sus narices) estén logrando lo que logramos.
- Lo sé.
- Qué bueno que lo sepas.


Luna Heroína (que no tiene la mas puta idea de cómo le va a hacer)

viernes, 25 de abril de 2008

Amor unilateral.



Bueno, era justo hablarlo. Yo me hacía tonta hasta que él tomó la iniciativa; fui de visita y aprovechó para llamarme a su oficina.

Estábamos ahí, los tres, teniendo esa plática que desde niña supe que me revolvería el estómago.

Cómo siempre, yo fui y confié en mi mamá, quien me aseguró no decirle nada de eso a mi papá, pero ante la importancia de la noticia, no sólo le contó algo, sino que se lo contó todo.

Así las cosas, conociendo mi hiperactividad y que no puedo detener mi atención más de 10 minutos en una sola cosa, mi papá me dio un resumen de cuatro razones por las que no debía quedarme contigo. No así, al menos, como lo tenemos planeado.

Las escuché todas, cada una. Él está seguro de lo que me dice, yo estoy segura de que lo que dice es cierto.

Me dijo lo mismo que me dijera mi mamá una hora antes de entrar al quirófano en su última operación: sin amor, no vale la pena estar vivo.

No, no debe valer la pena. Pero la cuestión es que yo eso lo sé hasta ahora, así les respondí.

Mis papás sentados, agarrados de la mano, fumando, viéndome completamente extrañados de mis decisiones estúpidas me decían lo mismo que yo he sabido y a lo que tanto pánico le he tenido: necesito despejar todas mis dudas antes de quedarme contigo... o con él.

Entonces, ahí frente a mis papás, les expliqué todo. Acabé como siempre que hablo de ti: llorando. Cuando terminé, ambos estaban llorando junto conmigo. Yo no sé si revivieron amores perdidos, dudas o qué les hice, pero lloraron conmigo.

Los vi llorar y recordé la forma tan animal, pasional y cerebral de amarse. Lo que más me ha impresionado, la forma de perdonar y aceptarse que han tenido, de la cual han hecho una escuela a la que siempre falté. Ha sido el curso que reprobé por default.

La única forma que conozco de amor me la enseñaron ellos: total. Entregado, comprometido, abusivo, posesivo, libre, armónico, vulnerable, invencible... Esa clase de amor que no he vuelto a ver jamás en nadie. Aunque he leído de él y muchas veces creo que se basaron en ellos, en mis papás.

Lloraban por mí (por sus propios amores chiquitos, los que no alcanzaron la grandeza de éste que me dio vida). Por sus errores, por su egoísmo, por su entrega incondicional y por esa forma de amarse que ha dejado huella en todo el país, en todos los que los han conocido. Hay personas que han copiando ese esquema de pareja, han buscado personas similares. Incluso me lo han confesado. Pero de eso hablaré en otro momento.

Viéndolos llorar porque su hija esta enamorada pero es incapaz de hacer algo con ese amor unilateral, recordé el significado de mi nombre, recordé cómo es posible que tanto amor se vierta todos los días frente a mi mientras me construyo muletas para no vivirlo.

Justo antes de esa conversación, un par de días antes, estuve leyendo mi horóscopo chino y casi vomito de lo certeras que son algunas descripciones -en las que no creo, pero en fin-. Principalmente aquella que dice: "Sólo a un cadáver, la Luna Líquida podría demostrarle su amor sin miedo. Su orgullo y su miedo al rechazo pueden convertirla en un ser frío y capaz de ocultar sus sentimientos hasta la muerte propia". Creo que es verdad.

He sido tan amada y lo he comprendido tan poco.

Me ha amado gente tan valiosa, tan increíblemente valiente, tan capaz de decirlo, de demostrarlo, de gritármelo. De patalear y llorar por mí. Me sorprende mi incapacidad para deshacerme, para decírtelo. Para correr a donde estas y exprimirme, como lo hago en la soledad de mi cuarto.

Repaso como me reclaman, como me reclamaste mi falta de amor, de atención, de demostraciones, de llamadas. Como me reclamaron otros, como me reclaman aún. Como me han reclamado tantas veces por el amor que me profesan, que yo asumo como una obviedad, como un hecho irreductible e inevitable y que no me doy cuenta del milagro que ha sido y de lo afortunada que soy.

Pero no sé si tu seas el que por fin hará que rompa mi incapacidad. No se si seas tu el que por fin, por mí, me haga levantarme de esta silla para llegar a tu puerta para decirte sólo: Hola.

Aún no puedo determinarme a hacerlo.

Porque, por fin, me topé con alguien más lisiado en eso que yo..: tu.

En fin... era justo hablarlo... algún día.


Luna en silla de ruedas

PD. Descarga el mp3 "Para que me amaras" de Cafeína en Box (barrita lateral).

lunes, 4 de febrero de 2008

Egolandia IX

Hoy iba a ser un día perfecto, pero se me atravesó tu muerte.

Y tu promesa rota de estar conmigo, de oírme en el dichoso debut, de cuidarme como todos los días que me cuidaste como si valiera la pena.

Cómo lo hiciste con todos.

No hay forma alguna que pueda describir mi desolación esta mañana, cuando a las 6 lo primero que vi fue una plana completa, pintada de rosa, con tu sonrisa en ella y la clara muestra de que algo te pasó.

"No, no puede ser, no es cierto", me dije; no quise saberlo hasta que terminara el programa porque me paralizó la sola idea de que fuera verdad y estuvieras muerta.

Pero no mejoró con las horas, porque sí, es un hecho irreductible: ya no estas.

Pero, ¿qué hago yo que aún tengo tu cuerpecito tibio y tu amor cubriéndome el egoísmo, tu voz regalándome la certeza de que al menos alguien en el universo tenia fe ciega en mis pisadas inciertas?

Cómplice de cada llamada prohibida que nos hacíamos entre aquellos que no eran libres a los que sí, y tu lo sabias, nos permitías jugar a creernos capaces de fabricar heridas imposibles de sanar; jamás nos enjuiciaste. Gracias siempre por eso.

A mi me bastó tu mirada, reflejo de tu alma buena con ese: será muy jefe, pero vales más que esto, mi niña.

Esa vez me detuve a mitad de la recepción, agachando la cabeza absolutamente avergonzada, decidiendo, como decidí, que mi camino estaba lejos de los hombres de ese lugar, de ese lugar completo. ¿Te acuerdas?

En cada cumpleaños tus flores eran soles... ahora, hoy, con todo y el metro y medio que median las del góber de Egolandia, las tuyas me hubieran llenado la vida de esperanzas.

No sé qué afán este de perder tanto que he amado... ahora te me fuiste tu y te nos fuiste a muchos. Hoy Egolandia es un pueblito más triste sin ti... ¿lo imaginaste mientras te morías?.

¿Sabes que pensaba? Que ésta maldita y asquerosa forma de ser sólo me regala algo bueno, o me lo dio esta vez, contigo: no me quedé con ganas de decirte nada.

El último día que te vi te lo repetí: sin ti, mi trabajo sería imposible, gracias a que existes, es fácil ser reportero de este lugar, es fácil ser jefe y gato y ser feliz, porque eres la mitad de las razones que me hacen sonreír cuando pienso que vendré y estarás aquí sentadita.

Te estoy extrañando tanto, como no pudiste saber que lo haría y no, ya no existes.

Descansa en paz... ahora que por fin puedes.


Luna sin Luz, que aún no puede creer que ya te fuiste.

sábado, 2 de febrero de 2008

Dios de todas las criaturas nocturnas:

(...incluido mi lado oscuro indomable)


Feliz, feliz cumpleaños, niño de Mar.

Aún estas aquí... no te irás nunca (ya deberías saberlo).


Luna Oscura


PD. Sólo alcancé a leer: "aún te amo"... mi cel esta chafeando.
s.q.s.h.u.p.m.s.t.

martes, 21 de agosto de 2007

Yo quería... creo.



No sé si fue la adrenalina, el cañón o tu voz ordenándome que lo hiciera, la cosa fue que disparé.


Él cayó... tu reíste.


Yo también quería saber si podía darle a un corazón latiente... lo que no quería era lo que pasó después... creo.




Luna Armada

jueves, 26 de abril de 2007

¿Y qué?

Estoy a 24 meses de cumplir la edad que juré jamás tener.

A punto de ser evaluada por todos lo que creen que merecen (o peor aún, que deben) hacerlo.

Estoy a 24 meses de que hasta ese, cualquiera de estos días, crea que puede sentarse frente a mi, a analizar mi vida y sus nulos logros.

Vendrán todos a decirme ¿cómo? o ¿por qué? o ¿para cuándo? o ¿aún no?.

Estarán los que me creen loca, inestable, histérica, fugaz, floja, incapaz.

Habrá quien me sepa depresiva, maniática, neurótica, intolerante, voluble, esquiva, mal vestida, soberbia, estridente, invisible.

Y estaré yo que me conozco...

Llegarán un día los míos, pensando que esta bien pedirme que tenga un hijo, que "ya es tiempo", de paso un marido, un sueño cumplido, un cuerpo perfecto, menos insomnio, mas vida decente, un largo viaje, una cultura promedio aceptable, un staff de amigas normales (que jueguen canasta o lleven o recojan a los niños de la escuela), un comportamiento tradicional, educado, amigos productivos (que no sean filosos incomprendidos, mucho menos escritores. "Con un padre loco y escritor tienes", me dirán).

Se acomodarán entre las butacas del público, quienes solo vienen a ver, mas atrás los hijos o familiares de quienes me conocen, o los que se dijeron mis amigos, también ellos vendrán.

Habrá los que se siente con el derecho de establecer los criterios bajo los cuales estandarizar todos y cada uno de los juicios que se me harán. Qué serán los mismos que harán las odiosas comparaciones entre los que tienen mi edad y ya "lograron ser alguien en la vida".

Estará quien pretenda establecer que "por mi edad", debía ya de contar, por lo menos, con bienes (poco hablará de los males): casas, autos, terrenos, empresas, joyas, pieles, dinero... ese útil amigo que les haría creer, de tenerlo, que soy alguien porque tengo algo. Se olvidarían de otros juicios más profundos, importantes.

Quizá se encuentre también alguno de los que consideran que soy capaz, que no se explican porque no logré cambiar las normas establecidas, los partidos políticos o la forma de repartir la riqueza en mi país. Me preguntará porqué fue que no hice la revolución.

Los que me guiaron alguna vez se preguntarán porque siempre actúo extraño, porqué me muevo "como si persiguiera fines poco claros", que "ya tengo edad" para estar comprometida con algún grupo, con alguna religión, con alguna ideología, con alguna espera, con algún objetivo, que "estoy en edad" de comenzar a hacerme ese importantísimo cuestionamiento que me de una imagen mental sobre lo qué quiero "hacer de mi vida".

Él me preguntará porque carajos es que no estoy, que no me he dejado destrozar por un baobab de amor que me rompa en mil pedazos para esparcir mis partes en toda su vida. Qué ya es justo.. que ya es tiempo. Que ya "no tengo edad" de seguir soltera.

Arribará el que sin entender, recuerde mis relaciones, mi pasado, aquellos a los que dejé solos, a los que abandone, perdí, se fueron, los que no supe retener, aquellos que deje huir. Mas acá estará quien me escupa las promesas que no cumplí, las dependencias que ignoré.

Habrá el preocupado por mis filias, mis secretos, mis amores extraños, lejanos, que no conoce, que nunca ve, que nunca le puse en charola para que que los juzgara, para que corroborara que tan "convenientes" eran o no para mi.

Estarán los que más me toleran, preocupados por mi cuento de hadas, por mi reconocimiento nunca obtenido, por mis talentos desperdiciados, por los valores morales o depravados que jamás estructuré.

Por allá algún metiche gritará que jamás me ha visto en algún lío, con un corazón roto, víctima de una infidelidad.

Entonces, tomaré aire, tranquilamente diré: ¿Y qué?

¿Y qué si no me conformé con cualquiera para no estar sola? ¿Qué, si no agarre cualquier cosa para que no fueran a decir que era lesbiana? ¿Y qué si se me dio la gana elegir al mejor? ¿Y qué si nunca me caí de borracha? ¿Qué, si no me puse hasta la madre para acostarme con menos "peros" cuantas veces pudiera con el que se pusiera de modo o el novio en turno y en una de esas tener que aguantarme un hijito o una hijita para cumplir con mi ciclo biológicamente correcto?

[Conste que no fue porque no tomará alcohol hasta el hartazgo, es que mi organismo no lo procesa, no suelo embrutecerme; lo que no puedo decir de los hombres, que en mas de una ocasión me han atarantado mucho más de lo debido.]

¿Y qué si no me acosté con medio Egolandia, si no vomité para ser esquelética y socialmente aceptable o si jamás me importó un carajo la marca de la ropa que uso? ¿Qué, si soy adicta al cuerpo de un sólo hombre o si soy masajista privada o si me excitan puros casados? ¿Qué si me parece ridículo el tener que vivir para acumular cosas y más cosas como objetivo primario de vida? ¿Y qué si nunca me metí coca ni aprendí a fumar? o ¿Qué, si jamás escribiré un libro decente, ni valoro a una persona por la cantidad de idiomas que habla o la gente que conoce? ¿Qué, si soy adicta al sexo o si soy virgen a 24 meses de cumplir la edad que juré jamás tener? ¿Y qué si por muchas (o poquísimas) cosas que tenga, pienso que valgo por las cosas que hago? ¿Qué, si por perversa me gustan puros tipos de 20 o 50 y por eso me oculto de la mirada publica?
¿Y qué si soy estéril, mesiánica, corrupta, torturadora de mascotas, asaltante? ¿Y qué si sólo hago las cosas por amor?

¿Y qué si he sido feliz? ¿Cuenta? ¿Más o casi tanto como ser millonaria, actriz porno o doctorada en bioquímica molecular? ¿Cómo ser Mamá de tres hermosos hijos egolandeses?

¿Ser feliz importa en estos días? ¿A alguien?

Pues sólo porque estoy a 24 meses de cumplir la edad que jamás pensé tener sabe esto: Si yo muriera aquí, hoy, justo en este momento, me voy sin quedarme con ganas de nada. DE NADA. SIN GANAS DE NADA... NI DE VOLAR.

...

A la hora de los juicios, solo afuera, quedarán los que me amaron, así, como soy... y espero, con muchas ganas, que cuando salga... por lo menos, por lo menos, estés tu.

¿Y qué?

Luna Líquida


PD. Empecé a escribir esto, simplemente por una puerta del Lunamóvil que me acabo de echar. A mí, estas cosas siempre me valen cuando son heridas de guerra, cuando son el resultado de una carrera brutal donde me pude matar pero lo evite por un volantazo decente, o por la idiotez del otro.
El gran trauma es que me eche una puerta del Lunamóvil, sin una guerra de por medio, pasó de pronto, sin avisos, sin torretas de patrullas persiguiéndome, sin sangre, sin gritos, sin escándalo de la gente que me ve haciendo hazañas magníficas...
A 24 meses de cumplir la edad que jamás creí tener, me estoy volviendo más senil. Dios se apiade de mí.

jueves, 19 de abril de 2007

Egolandia VI:

"Uno conoce los celos de verdad sólo después de la primera vez que le parten el corazón. Y a mí, eso me lo enseñaste tú. - Cultura General -" Luna que era Libre PD. Aún recuerdo el sonido del corazón cuando no late a un ritmo sano, cuando roto, solo le da por estropearse y arruinar el pecho que lo contiene. PD1. "...no voy a dejarte ir".

domingo, 15 de abril de 2007

Egolandia V.



Conociéndome, mi némesis jefe, me pide que realice una entrevista a "unos chavos que tienen la idea de hacer una manifestación".

Como mi opinión de las manifestaciones es que son una pérdida de tiempo todo el mundo tiene derecho a expresar su opinión, dije que si (no me quedó de otra) y regresé a terminar de hacerme tonta trabajar.

Unos 15 minutos después, a interrumpirme llegan cinco chavitos, en efecto, todos con apellidos rimbombantes, incluso reconocí a sus padres cuando hablaban (progenitores empresarios que gracias a su organización -y nada más- han logrado hacer un negocio de la pobreza).

África: misioneros; valores: España con desnutridas mujeres que daban en adopción a sus hijos; leyes de convivencia que retuercen la mas pura moral biológicamente fundada en penes y vaginas tradicionales; el aborto: el diablo; la eutanasia: idiotez; comentaron.

Existieron bonitas frases que enriquecieron la entrevista: "O sea, ponte a pensar, una tipita que se revuelca con su novio o con algún wey, goooey, es que mendiga amor, porque... o sea, hay chavitos que no tienen familias que los traten bien. ¿Cómo te explico que se la pasan rogando amor a quien sea? y, oooobvioooo, ¿ya sabes? pues quieren abortar cuando salen con premio... ¿Me entiendes cómo?".

Sin embargo, hubo frases memorables: "¿Cómo enseñarle valores a mi hijo, cuando un niño con dos papás o dos mamás le hará creer que su familia, o sea, la mía, es la anormal?"

Padecí, pero yo en lo mío: ignorarlos escribir lo que querían transmitir.

Aunque ahí la llevaba tratando de soportar dos de cada tres cosas que decían, fue la fuerza despectiva de esta frase lo que me hizo guardar profundo silencio: "Hay gente que piensa que porque tiene qué comer, vive bien".

No es que pasaran por mi cabeza, familias que alguna vez han abierto su casa para invitarme a comer en su cocina construida con cartón o palma, cuyos seis hijos y Mamá (quienes alcanzan a comprar algo de maíz para molerlo y hacer corucos -triangulitos de masa cocidos en hoja de plátano en caldo de chiles-, por allá en Santa Clara del Cobre, Michoacán -gracias a lo que manda Papá de Estados Unidos-), piensen que ese día están bien porque comen juntos, porque tienen qué comer.

Dejemos de lado además que no dudan en compartir su comida con una perfecta desconocida que pasaba por ahí haciendo preguntas.

Tampoco fue que hace poco un niño que escribe como decenas de hijos de ricos empresarios egolandeses no lo harán nunca, me dijera: "hubo un tiempo en el que el hambre me hizo inventarme un personaje para poder hablar con él y no volverme loco. Por eso ahora que tengo qué comer, no me doy el lujo de no hacerlo".

De verdad, no fue nada de eso. El profundo silencio me nació de la cara de la tipita que mostró un placer tan extraño al escupir la frase, que no pude evitar notar lo absurda y sin sentido que se convirtió toda su compasión judeocristiana, al defender a los bebés que aún no nacen, o a las parejas normales que se casan para que sus hijos sí "vivan bien", contrastada con el desprecio hacia esos que se atreven a pensar que "porque tienen qué comer, viven bien".

Después, cuando escribía lo que balbucearon dijeron en la entrevista, quizá me hizo sentir fuera de lugar creer que mucha gente teniendo qué comer, piense lo que piense sobre cómo vive, verdaderamente haría la diferencia en este pedazo de país, en mi lado del mundo.

Igual les di las gracias por ir a vomitar hablar de su punto de vista y una vez terminada la nota, aventé la hojita en la mesa de redacción absolutamente avergonzada del liderazgo de mi medio de comunicación, pero más, mucho más de no cargar un arma en situaciones de extraordinario peligro, como esa.

Pero ya lo sé, aquí en Egolandia hay lujos que no me puedo dar, como decirle a mi jefe que su capacidad para "crear verdades para unos cuantos" afecta profundamente mi espíritu, o mejor aún, concluir la nota con una realidad como: "Si usted es de los que piensan que porque tiene qué comer, vive bien: Dios lo bendiga."


Luna que vive bien (y a toda madre) porque -además- tiene qué comer.

Descarga el mp3 "Canción para un niño en la calle" de Patxi Andion en Box (barra lateral).

viernes, 6 de abril de 2007

No todos los cuentos...

Fue accidental.

Caminaba por la avenida, si, por la avenida. No fue que me bajara del auto ni nada, sólo que había toque de queda y eran las 4 de la mañana, estaba desierto.

Cansada, aún ensimismada, me senté en un camellón cuando por fin pasó un auto.

Hipnotizada lo vi detenerse frente a mí. Levanté la vista y era una ella, una ella cualquiera. Me recordó a la niña que siempre parece que se quiere hacer pipí en tus fotos de la prepa, pero esta tenía menos rasgos down en persona.

- ¿Te puedo ayudar?... Sube. Lo hice y una vez en su auto no preguntó nada. Me llevó a su casa.

Al entrar propuso: 'tomemos algo y te llevo a tu casa, digo, si quieres. Ó te quedas aquí, también, si quieres'.

En la mesita de centro de la sala, había estratégicamente acomodados, tres libros grandotes. No pregunté, tampoco oí nada de lo que decía mientras intentaba ser amable, condescendiente conmigo. Tomé uno de los librotes, el de abajo. Era un álbum, todos lo eran. Autómata comencé a pasar las hojas llenas de fotos, con su vida. Una vida como la de todos los que caminan por la avenida en la que me levantó.

Lo que jamás pude imaginar era que estarías ahí, en una sección exclusiva llamada: "El amor de mi vida".

Andabas en Hidalgo esos días, pagaste un paquete completo para subir montañas y bajar verdades por una semana y media. Yo me quedé, caminando sola, en la noche, por la avenida, hasta que ella me trajo aquí.

Me dio agua, creo, mientras notó mis ojos humedecidos; supuso que esas fotos me recordaban algo ó que extrañaba ó estaba triste, deprimida, vulnerable... vulnerada.

Se notaba que le encantaba suponer, crear mentiras para creerlas, sentirse la más especial de su diminuto mundo de tres países y un pasado. Lo decían esas fotos, como idealización de los lugares que visitaba -siempre como turista, nunca habitante-, su narcisismo infundado, sus poses -como supuse- de "ir al baño" en medio de los árboles del parque Naucalli.

¿Pensaría que es tierna? Peor aún ¿Sexy?. Dios la ayude, deseé vagamente, mientras corrían lágrimas por mis mejillas, mientras me centraba en ti.

Di vuelta a otra página, los vi desnudos -creo-, cuando apenada, se apresuró a cerrarme el álbum.

- 'Esas son íntimas', aclaró. Me tomó de la mano, llevó al cuarto y sentó en su cama.

- 'Toma', dijo, dándome ropa que obviamente serviría de pijama. Se enfundó en la suya y recostó.

- 'Me dejó por una tipa que escribe muy bien, pero que es rara. Casada, seguro. Debe serlo, porque aún no es de él completamente. Pero él me ama... las fotos que no viste, son de hace tres días. Creo que le dijo que se iría a Hidalgo, pero la verdad es que se quedó conmigo hasta hoy. Se fue temprano, ahora si a Hidalgo'.

Me levanté, en el baño me duché... autómata aún me puse la pijama... regresé a la cama.

- 'Buenas noches', dijo para apagar la luz.

Mi cansancio era tan alto... cómo él. No respondí nada. Me dejé ir.

Dormida ya, me estremeció un ruido de puerta que se abría. En la oscuridad la silueta de un hombre entraba. Confundido notó dos cuerpos en la cama.

Pensándonos dormidas, levantó la sabana del lado de ella. Nos vio por un largo rato, en el que volví a conciliar el sueño, me vencía la necesidad de evadirme.

Desnudándose, se acostó entre ambas. Callado, comenzó a tocarla.

- 'No me fui, lo hago mañana', susurró. Ella, profundamente dormida, no reaccionó.

Acto seguido, él se acercó a mi. Con mi rostro pegado a la almohada, me preguntó al oído: "¿Quién eres?". Gemí, despertando. Tapó mi boca.

Sin pedir permiso, por segunda vez en esa noche, me tocó alguien cuyo rostro no vi... ahora sin violencia. Pero a éste lo reconocí.

Tampoco lloré, hablé... ni me moví.

Cuando amanecía, lo escuché teniendo sexo con ella... y justo cuando terminaba, él, gritó mi nombre. ©


Luna Hostil

PD. "... tendrán un final feliz." (A.F.)

miércoles, 4 de abril de 2007

Nota Mental del Dia VII:

¿Por qué será que las mujeres “dizque” artistas parecen ser tan liberales, tan desinhibidas? (...) ¿Por qué será que los hombres “que es que” artistas son tan (...) inaccesibles en hacer amistad con las personas que NO son artistas?.
Parece ser que ese es el sello identificador o distintivo en toda esa banda de personalidades, ¡Carajo! ¿No habrá algún artista que no parezca artista?

"Los Dizque artistas" by Chef Pelón

lunes, 26 de marzo de 2007

Será.


Anoche supe que alguien que vino a visitarme en 1998 "para estar conmigo" - whatever that means -, "me odia... pero me ama".

Siempre logro ese efecto en las personas: me odian o me aman, o ambos, pero nunca menos...
nunca menos.


Luna Inevitable

PD. "Tu siempre has sido parte de mi vida, pasión y sinceridad", dijiste anoche. Aunque la primera frase tuya que me congeló
la sangre fue: "me haces sentir vivo".

- Gracias -, digo.
Lo que no dije es que viviste aquí esos meses para esperarme...
pero pasa que nunca estoy lista... nunca.

- Perdón -, repito.



Descarga el mp3 "Será" de Christian Castro en Box (columna lateral).

Razones.

Tengo razones para no quererte olvidar...
razones de sobra.
- Bebe -

La primera vez que huí de tus manos imaginé que querías que fuera una víctima o un error de esos que sólo ocurren por ser presa del alcohol.

Las velas, la ternura... esa determinación de acabar con lo que empiezas... tu boca... Vallarta, tú en mi cumpleaños.

"Lucía y el sexo"... la fuerza de tu cuerpo (a la que aún le guardo respeto)... nuestro programa de radio nocturno emitido desde mi auto tantas madrugadas, la forma en que tus manos atrapan mis manos cuando te quedas dormido, o como nunca pierdes -ni conmigo que nací para ganar-.

Yo no se si algún día pises este pedacito de mi otro yo, a pesar de que he tenido el valor de confesarte esta parte de mí.

Tampoco sé si se entienda, en estas simples letras que nada valen -cuando yo deje de estar aquí, entre los que respiran-... cuánto te quiero.

Sólo necesito decirte que retumban en mi cabecita hueca tus palabras... la forma y fondo que encuentras siempre para decirme lo que me dices... y para tenerme en tu bando todo el tiempo, en tu equipo. Para sorprenderme como nadie con la fuerza que le imprimes a tus "te quiero".

La forma en que dices "esto nos servirá algún día, verás que cuando estemos en problemas, esto nos salvará" o "vengo por ti para llevarte a un verdadero programa de radio" o tus tácticas para defenderme de quienes quieren ligan en el súper... digo que incluirme en tu mundo, la manera en que lo has hecho todo este tiempo me fascina mientras me liga indefiniblemente a este tipo de lealtad que nadie entiende cuando nos ve coincidir en los pasillos o en la mesa de redacción sin dirigirnos la mirada.

Esa forma cómplice que tienes de calmarme: "¿quién puede sospechar algo si nadie sabe cuánto nos queremos?".

Hace unas horas, recordé porqué tienes el lugar en mi vida que tienes, gracias por estar tan plenamente seguro de ello como yo... y cuándo tanto lo necesito.


Luna Amiga

domingo, 25 de marzo de 2007

De mi Especie II.




Te amo desde mañana,
desde que dije que te amaría pero sin hacerlo.

Me diferencio claramente por mi igualdad
(y no extraño a los extraños).

Te amo desde mañana si mi especie muere conmigo,
que soy la última-única,
que soy la "últica"
que soy
que amo, desde mañana
desde que dije,
desde que huí
desde que Dios
desde que creo que creo...
desde mañana.©


Luna en Extinción

martes, 6 de marzo de 2007

Egolandia IV.

Corría por el pasillo de redacción cuando te detuve, cual parafernálica soy: ¡Villa, qué bueno que te veo!

Me sonreíste con el alma, nos abrazamos con el mismo cariño de la última vez que trabajamos juntos.

- ¿Estas bien?, pregunté sin mayor cuidado.
- 'No, nada bien', respondiste cuando borró tu sonrisa la contestación.

Te tomé de los hombros para contar atropelladamente: "no me preguntes detalles pero te soñé, se que hace meses no hablamos pero te soñé tan nítidamente, estoy preocupada, recordé de golpe mi sueño justo ahora que te veo pasar. Fue un sueño terrible, doloroso, tu sufrías por tantas cosas...".

Cerca de 10 minutos después, con fragmentos ininteligibles y mezclas raras, como pasa siempre en los sueños, depuse todo lo que tenia que decir, te di dos palmaditas en la espalda y te desee suerte. Mi cometido estaba cumplido, ya no cargaba sola con todo eso.

Te quedaste callado, pasmado mas bien. Noté como temblaste cuando mencioné a tus hijos, a BJ. Fue una descompostura inmediata de tu aspecto, creo que envejeciste como cinco años ahí parado frente a mi, pero bueno, ¿qué podía yo hacer? tenia que escupirlo, sacarlo, mi trascendental existencia no podía cerrar la boca y dejarte marchar en paz sin embarrarte información ridícula y caótica que no habías pedido.

En trance me dijiste: ¿Cómo sabes todo esto? ¿Quien te dijo?

"Nadie, no lo sé, solo lo soñé y te lo cuento para que no se cumpla", dije convencida de que semejante idiotez era suficientemente válida para no amargarte el resto del día. Te besé y me largué de ahí a continuar con mi importante vida y mis no menos espectaculares cosas.
...
Hace rato colgamos.
El divorcio se dio, tus hijos ya no viven contigo y solo falta que compruebes que tu mujer te engañó con quien soñé.

Ahora me pregunto qué pasaría si me hubiera quedado callada, ¿esto no hubiera sucedido?<

Nunca lo sabremos. Pero aquí en Egolandia, cuando una tiene algo que decir, no hay nada más que hacer, y como el "hubiera" no existe ¿qué puede una simple Luna modificar con ejercer la prudencia?, seguramente nada.

Luna Pasando por Aquí